Como un ciervo ansioso brama 31
| Autor: Théodore de Bèze, 1519-1605 | |
| M. Gutiérrez Marín y F. J. Pagura | |
"Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;
¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
3 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche,
Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?"
1.
Como el ciervo ansioso brama
frescas
aguas por beber,
así siente toda mi alma
del Dios vivo grande
sed.
Mi alma tiene sed de Dios,
y al Señor alza su
voz.
¿Cuándo iré ante su presencia,
a gozar de su clemencia?
2. Pan de lágrimas amargas
constituye mi porción.
Búrlanse los enemigos:
"Dinos,
¿dónde está tu Dios?"
Mi recuerdo, con dolor,
vuelve al
templo del Señor,
donde con tu grey un día
te alabé con
alegría.
3 No te abatas, alma mía,
ni
te turbes en tu fe.
¡Cantarás a Dios un día!,
al que vela
por tu bien.
El Señor escuchará
tu clamor. Enviará
su
clemencia y su consuelo
el que cambia en gozo el duelo.
4. Solamente en Dios espera;
no te canses de esperar.
Pon el Él confianza
entera,
pues aún lo has de alabar,
que no hay otra
salvación
ni otro Dios. ¡Oh corazón,
canta lleno de
alegria.
al Eterno, noche y día!
https://youtu.be/rqPWRqjsBQ8*
